Buenas noches, señor, permÃtame que le dé la bienvenida a la Casa de la Diversión de The Stooges. Nos alegramos de que haya venido.
No se asuste si durante esta velada escucha extraños ruidos o alaridos no humanos, forman parte del espectáculo. Pase, pase y disfrute, Mister Iggy Pop será el maestro de ceremonia, los hermanos Asheton le acompañan en una mágica noche con Dave Alexander y un enajenado Steven Mackay que le deleitará con sus enfermizas melodÃas de saxo. ¡Adelante!
Para muchos éste es el mejor disco de rock’n'roll de la historia. El más subversivo, agresivo, real y adictivo, “Funhouse” está en la cima sin duda alguna. La palabra “clásico” no es suficientemente contundente. Antes del “Nevermind” de Nirvana, del “Nevermind The Bollocks”, de Sex Pistols o del “London Calling” de The Clash, estuvo el “Fun House”, de The Stooges.
Con los sensacionales riffs de guitarra de “Down On The Street”, una de las mejores canciones de la banda de Detroit, comienza este gran álbum, grabado a finales de 1969, producido por Don Gallucci, el que fuera teclista de The Kingsmen, el segundo trabajo de The Stooges se muestra fiero y crudo, monumental colección de garage/punk/rock con un padrino de excepción, único y salvaje: Iggy Pop, colándose entre las melodÃas penetrantes de Ron y Scott Asheton, a la guitarra y baterÃa, como si de dos killers se tratase (la guitarra de Ron fue pieza clave en el sonido de la banda, con unos primitivos riffs como aguijonazos de avispa y unos solos de guitarra tan dañinos como una sobredosis de ácidos). Pero no se quede ahÃ, señor, pase y disfrute, contemple cómo el guitarrista afila las cuerdas de su guitarra como si de un manÃaco afilador se tratara, mire como saltan chispas de su afiladora, escuche cómo suenan esos riffs asesinos en canciones como “1970″ y la propia “Funhouse”, es algo digno de contemplar y degustar, ¿verdad?, toda una delicia.
SÃ, señor, lo que ahora está sonando se llama “Dirt” y es una composición que más de uno afirmarÃa que su autor estaba en el momento de componerla inmerso en una catarsis insuperable. ¿Sabe?, aquel melenudo de allÃ, sÃ, el que va vestido de rojo, es Jack White, el lÃder de The White Stripes. ¿Que por qué se encuentra en esta casa? El señor White es uno de nuestros mejores clientes, de hecho, “Fun House” es su disco favorito. De hecho, no es el único cliente que nos visita con asiduidad, bombazos del álbum han formado parte de personajes ilustres como los Sex Pistols, quienes versionearon y tocaron en sus escasos y caóticos shows el “No Fun”, otra de las estupendas canciones que junto a “I Wannna Be Your Dog” formaron parte de uno de los álbumes que más influenciaron a las bandas punkies británicas de finales de los setenta.
No, señor, hablar tanto de este disco como del grupo que lo “parió” no da lugar a frivolidades, hablar siempre de The Stooges y de su lÃder, Iggy Pop siempre ha sido un tema muy serio. Tan sólo hay que contemplar la portada del Lp: pocas veces una portada ha dicho tanto sobre el interior de lo que dentro contenÃa. Como puede observar, la cabeza de Iggy encabeza a esa banda de delincuentes musicales cuyos desmanes obligaban a que sus conciertos se cancelaran al poco tiempo de comenzar. SÃ, señor, no se sorprenda, Iggy se rajaba el torso con las baquetas del baterÃa hasta sangrar y se tiraba al público como si de una piscina se tratase. Incluso en un show, las cámaras de televisión le filmaron literalmente andando entre la audiencia, ¡se lo juro, señor!, los fans, le devolvieron al escenario pasándole entre las manos. ¡Puede usted creerme!.
Créame, señor, “Fun House” contenÃa muchas de las razones por las cuáles a mediados de los 50`s, el rock n’ roll fue prohibido en Estados Unidos, calificándolo como peligroso para la sociedad. Este álbum es violento, salvaje, ruidoso, agresivo y sexy. Llama a la revuelta callejera, a la quema de las ruedas con gasolina, a consumir drogas baratas y no cumplir con las normas impuestas por los vigilantes de la sociedad. Lo puede usted comprobar en canciones como “TV Eye” y “Loose” (atención a los alaridos y espasmos de la iguana, como se conocÃa y se conoce a Iggy Pop), donde la banda –nunca mejor dicho- da rienda suelta a su vena más punk que colisiona de lleno con “Dirt”, algo más relajada que comienza como una jam improvisada, hipnótica y heredera de aquellos interminables temas blues donde el guitarrista nos introduce en un ambiente casi psicodélico. Por su parte, “1970″, Scott se lo toma a lo Jimi Hendrix hasta que el desquiciado saxo de Steve Mackay destroza cualquier sentido común que en la canción posee, situación catastrófica que culmina con “L.A. Blues”, un tema que bien podrÃa valer como banda sonora o música de fondo de un manicomio para enfermos mentales terminales.
A pesar de nacer bastante influenciados por The Rooling Stones y The Doors (sobre todo por la banda de Jim Morrison) la agresividad de Iggy, Ron, Steve, Dave y Scott era algo inédito en aquellos años. Nunca antes se habÃa oÃdo tanta mala leche sonora, ni siquiera en las actuaciones de sus contemporáneos y también residentes en Detroit, MC5. The Stooges fueron algo único e inédito, algo escalofriante para la época y tan fugaz como perecedero.
Ya lo sabe, señor, puede visitarnos cuando usted lo desee. La Casa de la Diversión tiene abierta sus puertas todos los dÃas del año, preferiblemente por las noches, cuando las criaturas salen de sus nichos.

Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
Goodbye yellow brick road, de Elton John (1973) »
Exile on main street, de The Rolling Stones (1972) »










Estás en:


Estás en:
MundoMúsica | Discos | Fun House, de The Stooges (1970)

