El mayor exponente del canon tiene un nombre. Pachelbel, el gran músico que brilló por su canon en re mayor fue modelo a seguir de muchos de los grandes músicos que después le sucedieron como J.S.Bach. Este alemán dejó su impronta en el mundo de la música y nunca se podrá borrar.
Pachelbel nace el 1 de septiembre de 1653 en Nuremberg, en Alemania. Como todo buen niño prodigio, desde muy pequeño demostró que tenía mucha capacidad para la música, además de poseer un interés muy especial en asuntos intelectuales que era atípico en niños de su edad. Ya en el colegio se preocupan de su educación musical y recibe clases de dos grandes maestros que le introducen de lleno en el mundo de las notas y sonidos; ellos son Heinrich Schwemmer y G.C. Wecker.
En 1669 se inscribe en la Universidad de Altdorf, lo que compagina con su trabajo como organista en Lorenzkirche. Esta situación solo le dura un año ya que los problemas económicos de su familia le obligan a dejar la facultad.
En 1670 entra a formar parte del Gymnasium Poeticum de Regensburg donde destacó por su excelente nivel, además continuó con la música de la mano del profesor Kaspar Prentz.
Será en el año 1673, cuando Pachelbel se desplaza a Viena para ser organista asistente de la Catedral de San Esteban. Ya cuatro años más tarde consigue el puesto de organista de la corte de Eisenach y en 1678 llega a ser el organista de una iglesia protestante de Erfurt. Este puesto último que ocupa es duro ya que debe acompañar en todo momento los cánticos con unas notas acordes a la melodía. En este puesto el artista tiene que ser examinado cada 24 de junio para demostrar que ha mejorado en el arte de dominar el órgano. La prueba duraba 30 minutos y el hecho de tener un examen cada poco tiempo llevó a Pachelbel a mejorar enormemente su forma de tocar el órgano, por lo que los siguientes años el músico fue considerado uno de los mejores compositores para órgano. En Erfurt destaca notablemente por sus composiciones de corales para teclado.
Pachelbel decide dejar este cargo en 1690 a pesar de que era alabado como compositor, organista e incluso profesor. En esta última faceta de Pachelbel hay que decir que uno de sus alumnos fue Johann Christoph Bach quien enseñó las primeras lecciones de teclado a su hermano más pequeño y el que después fue un gran músico reconocido mundialmente, J.S. Bach.
Un poco más tarde y tras abandonar su cargo en Erfurt se convierte en músico y organista de la corte de Württemberg en Stuttgart. Pero debido a los acontecimientos políticos que reinaban en aquel momento en el mundo, Pachelbel deja ese puesto por motivo de la invasión francesa y se traslada de nuevo a Nuremberg, más tarde vuelve a Turingia donde ocupa el cargo de organista en Gotha.
Las malas lenguas llegaron a afirmar que Pachelbel estaba tan bien considerado que le ofrecieron trabajar como organista en Oxford pero el artista rechazó la invitación.
En 1695 pasó a ocupar el puesto de organista en su ciudad natal, en Nuremberg donde ya se quedó hasta el momento de su muerte.
En Nuremberg destacó por sus composiciones de fugas para órgano y su musical vocal, además de por ejercer la maestría ya que era aclamado por todos los jóvenes que querían llegar a aprender a tocar como él.
Pachelbel tuvo varios hijos, de los cuales tres tuvieron gran importancia como músicos. Uno de ellos, Carl Theodore se encargó de trasmitir por el mundo británico el legado musical que dejó su padre, mientras que el que más destacó en el mundo musical fue Wilhem Hieronymus Pachelbel.
Pachelbel fue un magnifico compositor, algo que se refleja en sus creaciones para órgano, clavecín, conjuntos de cámara y combinaciones vocales.
Todo lo referente a música litúrgica para órgano pertenecía al rito luterano que él profesaba; mientras que la música no litúrgica cultivaba otros géneros como la tocata, el preludio, el ricercare, la fuga, etc.
Por supuesto no podemos olvidar una de sus composiciones que más fama le reportó: el Canon en re menor, que ha pasado a ser parte de la historia y que ha llevado a su autor a ser el máximo represente del canon. Esta obra fue escrita por Pachelbel para tres violines y un continuo.
Pachelbel ha sido uno de los pocos músicos de esa época que no solo era conocido en Alemania sino también en otros países, por lo que jamás ha sido olvidado ya que era un músico muy respetado por todos los críticos y los amantes de la música clásica que han hecho que Pachelbel siga sonando y no sea olvidado.
Entre las numerosas composiciones del músico, la parte más importante son las creaciones de córales para órgano que muestran una gran variedad en el tratamiento de las melodías, además también son representativas del buen hacer de Pachelbel las 95 fugas basadas en el magnificant.
Este artista ejerció mucha influencia en el desarrollo de la música alemana para órgano debido a la relevancia de su figura.
También de importancia especial son sus preludios corales que contribuyeron a establecer las melodías corales del protestantismo del norte de Alemania.
Johann Pachelbel muere el 9 de marzo en la ciudad que le vio crecer y desarrollarse con soltura en la música, en Nuremberg.

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Parece mentira que la música de Johann Pachelbel, tanto la instrumental como la vocal, fue olvidada poco después de su muerte y no se recuperó hasta la primera mitad del siglo XIX, cuando Franz Commer publicó parte de su obra escrita para órgano.
Eso también le suceden a los grandes genios de la música, a menudo su obra se olvida y no se recupera ni valora correctamente hasta pasado los siglos.
Entre todas las obras de música clásica me quedo con la composición de Pachelbel “Canon en Re mayor”, escrito para tres violines y bajo continuo.