buscar
Espanol flagIngles flag






Tiempo estimado de lectura 4:11 min. rellotge



Música y cine

1898. Nacimiento del cine. Una sala oscura. En la pantalla, grandes imágenes en blanco y negro. Silencio absoluto. No del todo. El desagradable sonido de las máquinas de proyección ensucia con ruido insoportable la escena y perturba la atención del inédito público.

Contrariamente a lo que se deduce de esta escena, el cine ha estado vinculado al sonido desde sus orígenes. Creado con vocación de sonoridad, el cine ha recorrido un largo y desigual camino que desemboca en la sonorización como un elemento indisociable a la propia cinta. Esta vocación de sonido se tradujo en los esfuerzos desmedidos por parte de inventores para crear artilugios de todo tipo que ensayaban la sonoridad. Una larga lista de inventores, desde Edison hasta un desconocido mexicano, Indalecio Noriega, (que patentó el sincronógrafo a primeros de siglo), pasando por el francés León Gaumont (que patentó lo que se bautizó como cronófono.) Todos ellos intentaron con mayor o menor acierto colmar los deseos de la audiencia de ver hablar a sus actores en la gran pantalla. Los avances anunciaban ya un inminente nacimiento de cine sonoro.

En estos inicios el sonido se utilizó fundamentalmente en forma de música. El silencio en las primeras proyecciones se salvaba con artimañas de directores y proyectistas. En 1897 los hermanos Lumière, padres indiscutibles del invento, recurrían ya a cuartetos de saxofonistas y a grandes compositores de la época que componían partituras específicas para acompañar a las exhibiciones. En estos proyectos pioneros el piano era el recurso más factible para el acompañamiento musical. Evitaba los silencios y amortiguaba en parte el desagradable ruido provocado por las aparatosas máquinas de proyección. Las salas de cine se diseñaban con espacio preconcebido para acoger orquestas que, en el caso de las salas de dimensiones y recursos más reducidos, se limitaba a un lugar para acomodar el piano.
La importancia que la música iba a tener en la dilatada historia del cine atisba ya de manera premonitoria en el argumento de la primera película sonora de la historia “El cantante de jazz” (”The jazz singer”.) Estrenada el seis de octubre de 1927, la banda sonora de Louis Silver pone fin a treinta años de hegemonía del cine silente. La industria del mudo asistirá impotente a su ocaso, herida mortalmente y condenada a la desaparición. Aunque “El cantante de jazz” era una película mediocre arrasó en taquilla y las productoras vislumbraron pronto las nuevas necesidades del público. 1928 supone otro paso más hacia la desaparición definitiva del cine mudo. Se solventó el último impedimento técnico y en la película “Luces de Nueva York” el sonido se graba ya en la propia cinta y el silencio pasa a ser un recurso narrativo más.

La incursión del sonido en la propia película fulminó en apenas tres años la industria del cine mudo y a muchos de los actores y directores que formaban parte de él. Estos actores, incapaces muchos de ellos de modular la voz, fueron sustituidos por actores de teatro. Pocas estrellas del mudo pudieron reciclarse, quizás la única excepción fue el irrepetible Charles Chaplin. En otros casos fueron los nuevos intereses de la industria emergente los que forzaron la retirada de profesionales para los que el cine sonoro no tenía cabida.
También existió rechazo por parte de los realizadores. Los más representativos directores soviéticos redactaron en 1928 un manifiesto en contra del cine sonoro, que exigía unas pautas para que la utilización del sonido no perturbara los valores que hasta ahora habían defendido en sus montajes. Eisenstein, Alensandrov y Pudovkin mostraron su recelo a lo que ellos auguraban como el fin del cine como arte.

Pero el proceso era imparable y del sonido en el cine se pasó precipitadamente al cine sonoro. El sonido forma parte intrínseca de la película formando un todo indisociable, aunque no siempre, sobre todo en estos primeros proyectos, de manera sincronizada ya que la armonía entre imagen y sonido a veces dejaba mucho que desear. El espectador tendrá que esperar hasta la década de los treinta para que composiciones musicales originales acompañaran a las películas. Las primeras cintas usaban mixturas de composiciones ya existentes que se acoplaban como acompañamiento. Estas selecciones son los antepasados directos de las bandas sonoras. En 1908, Camille Saint-Saëns compone la primera partitura original para la película “El asesinato del duque de Guisa” y comienza oficialmente la historia paralela de la música y el cine. A lo largo de los escasos veinte minutos que duraba la cinta se establecen las pautas para el lugar privilegiado que ocupará la música en el arte cinematográfico.
La música alcanza su máxima rentabilidad en la supremacía de los musicales que solventaban sus muy habituales carencias artísticas con el protagonismo absoluto de la banda sonora. Los cincuenta en Hollywood vivieron el boom de los musicales catapultando a la fama a actores-cantantes-bailarines.

La música en el cine comenzó simplemente como una eficaz solución para eludir el silencio y ha culminado en un elemento valorable y cuantificable en calidad al mismo nivel que el montaje, la fotografía o el guión. Es difícil analizar de forma independiente el concepto de música en el cine. Entre dos artes, la cinematográfica y la musical, la música para el cine, o música de cine ha tenido diferentes vehículos de utilización con no demasiada fortuna la mayoría de las veces. El recorrido de la historia del cine es paralelo al de la utilización de la música. Al principio como elemento ajeno a la propia cinta y con funciones de acompañamiento exclusivo, hasta llegar a nuestros días como parte de una industria independiente que en muchos casos se rentabiliza de manera independiente al propio film.

La industria de las bandas sonoras integrada plenamente en la producción discográfica es indisociable a la industria cinematográfica de cuyas fuentes bebe, y que en muchos casos alcanza un éxito independiente a ella.









...por Izaskun Carbajo ...por Izaskun Carbajo


Patrocinador



Otros Reportajes:


Los más comentados:




Publicidad




Patrocinador




2 comentarios en Música y cine

  1. La música y el cine está fuertemente ligada, pero para mi que se infravaloran muchas veces los trabajos del los compositores de cine.

  2. El artículo esta muy bien, felicidades.

Publicidad



En colaboración:
Fox   National Geographic Channel   Feelnoise   Foxlife   Guinness World Records   Phaidon   Blume   Editorial Planeta

| PortalMundos.com Internacional |
fltx Europa: España fltx América del Norte: México, US en español fltx América Central: Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana fltx América del Sur: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela

PortalMundos Factory, S.L. | 2000 - 2017 | Hosting Profesional por :: isyourhost.com ::